Bienestar y productividad son dos conceptos nada incompatibles cuando trabajas en casa, sentado en tu espacio de trabajo. Una oficina bien organizada es el secreto para pensar y trabajar con eficacia. Un espacio desordenado genera estrés y distracciones y disminuye la eficacia. Afortunadamente, existen algunas técnicas muy sencillas para convertir tu oficina en un espacio funcional y agradable. ¿Quieres saber cómo organizar tu oficina? Descubre nuestros 9 mejores consejos para disfrutar de una oficina ideal.
La clasificación y el orden regulares de tus cosas son uno de los pasos imprescindibles para mantener la oficina organizada. Elimina lo superfluo archivando tus documentos. Utiliza carpetas y archivadores para organizar los papeles importantes. Por ejemplo, crea carpetas separadas para las facturas, los proyectos en curso y los documentos administrativos. No olvides reciclar todo el papel que utilices. Deshazte de los objetos frívolos. ordena tu material de oficina con regularidad y deshazte de bolígrafos gastados, los cuadernos usados y los artículos que ya no utilices. También puedes donar o vender los artículos obsoletos. Ahorrarás espacio y verás las cosas con mayor claridad.
Para optimizar tu espacio de trabajo, invierte en accesorios y compartimentos adaptados a tus necesidades, como un organizador de escritorio. Para mejorar la organización de tu espacio de trabajo, puedes empezar a utilizar cajas de almacenaje etiquetadas. Elige cajas transparentes con etiquetas claras para organizar tu material de oficina. Dedica una caja a los bolígrafos, otra a los cables y cargadores y una tercera a los documentos pendientes de tramitación. Se acabaron las pérdidas de tiempo buscando un accesorio.
Opta también por organizadores de cajones: compartimenta los accesorios de tu oficina con separadores de cajones. Guarda los clips, las notas adhesivas y otros materiales pequeños en espacios diseñados para mantener el orden. Y no olvides los portadocumentos verticales: coloca tus carpetas y documentos en curso que consultas con frecuencia.
¿Y por qué no colgar un panel perforado en la pared, encima de tu escritorio? Puedes fijar accesorios como tijeras, memorias USB o auriculares para optimizar el espacio.
Recuerda: Adapta el espacio de almacenaje al tamaño de tus objetos (libros, carpetas u objetos decorativos) colocando estantes modulables.
Crear un espacio de trabajo organizado y práctico también implica elegir el mobiliario de oficina adecuado. He aquí algunos tipos de escritorios que se adaptan a las distintas necesidades y configuraciones de las habitaciones:
Sé productivo sentado cómodamente Elegir una silla de oficina ergonómica no es cuestión de azar. Debe adaptarse a la forma de tu cuerpo para crear un entorno propicio al trabajo y a la concentración. Una silla ergonómica bien diseñada te ofrece una máxima sujeción para la espalda.
Gracias a una inversión bien meditada en una silla de oficina profesional, podrás adoptar la postura correcta. Así evitarás el riesgo de sufrir dolores de espalda o tensiones musculares. Una buena posición sentada también debe facilitarte el acceso a los distintos elementos de tu escritorio (¡se acabaron los movimientos innecesarios!).
Un entorno de trabajo cómodo y productivo requiere la instalación de una iluminación eficiente. Es esencial maximizar la luz natural. Coloca tu escritorio cerca de una ventana para aprovechar la luz natural. Esta favorece la concentración y reduce la fatiga ocular. Asegúrate de que los rayos del sol iluminan tu espacio de trabajo sin crear reflejos en la pantalla del ordenador. Por ejemplo, coloca tu escritorio perpendicular a la ventana para evitar el deslumbramiento.
Complementa la luz natural con una iluminación artificial adecuada. Utiliza una luz artificial cuando la luz natural sea insuficiente (en días nublados o al final del día). Una lámpara de escritorio con brazo articulado te permite dirigir la luz exactamente donde la necesita. Elige una lámpara con bombilla de led de intensidad regulable para ajustar la luminosidad a tus tareas. Para evitar el deslumbramiento directo, coloca la luminaria a tu izquierda si eres diestro y viceversa.
Asegúrate también de variar las fuentes de luz combinando varios tipos de iluminación para evitar contrastes excesivos y sombras molestas. Además de la lámpara de escritorio, instala una lámpara de techo que emita una luz suave y uniforme y apliques de pared para una iluminación indirecta.
También debes adaptar la temperatura de color. Elige una luz de blanca neutra a fría (entre 3500 K y 5000 K) para estimular tu concentración. Para momentos menos exigentes, opta por una luz más cálida (de 2700 K a 3000 K) para un ambiente más relajante.
Personalizar tu espacio de trabajo hace que sea más atractivo. Puedes añadir adornos como marcos de fotos para que tu oficina sea más acogedora. Por ejemplo, coloca fotos de la familia o una pequeña planta para dar un toque de naturaleza o expón citas motivadoras en un tablón. Elige colores que te gusten y que te tranquilicen. Para que la oficina no te distraiga demasiado, te recomendamos que elijas colores suaves y neutros, como el azul o el verde, para las paredes de tu espacio de trabajo. Por el contrario, opta por objetos coloridos para dar un toque de dinamismo a tu rincón de oficina.
Mantener una oficina organizada significa dedicar tiempo a la limpieza periódica. Es muy fácil incorporar este hábito a tu rutina diaria. Al final de cada jornada, dedica unos minutos a ordenar tu escritorio, archivar los documentos dispersos y limpiar las superficies. Tira la basura. Desinfecta tu teclado y el ratón.
Antes del fin de semana, limpia a fondo la zona de tu oficina. Retira el polvo de las estanterías. Limpia la pantalla de tu ordenador. Asegúrate de que todas tus pertenencias están en orden.
Los cables desordenados pueden crear una oficina desordenada y poco estética. Ordenar los cables y utilizar fundas para cables te será de gran ayuda. Utiliza bridas y clips para agrupar los cables y evitar que se enreden. Puedes agrupar los cables del ordenador, la impresora y otros dispositivos utilizando cierres de velcro para conseguir un aspecto más armonioso.
A lo largo de los rodapiés o debajo del escritorio, las fundas para cables te ayudarán a ocultarlos y evitarás que arrastren por el suelo.
¿Por qué no crear zonas dedicadas a distintas actividades? Para ello, puedes delimitar una zona de trabajo y otra de relax. Elige zonas separadas según las distintas actividades. Por ejemplo, habilita una zona para trabajar con el ordenador (con un escritorio y una silla ergonómica) y otra para las tareas manuales (con una mesa y material de bricolaje). Utiliza alfombras, por ejemplo. Colocadas bajo el escritorio, definen el espacio de trabajo. Elige una esterilla tejida con fibras vegetales para delimitar una zona de relajación.
Aplica estos 9 consejos para transformar tu zona de trabajo en una oficina bien organizada. Nada mejor para mejorar tu concentración, tu eficacia y, por tanto, tu productividad. ¡Ánimo con la organización!
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